Uso del video para comunicar impacto social

El consumo de contenido en video se ha disparado en los ultimos años gracias a las redes sociales y a otras plataformas dedicadas a la distribución de este tipo de contenidos, según el informe Global Internet Phenomena se estima que el 56% del flujo de internet corresponde solo a video y según datos de Business insider más de 500 millones de horas de video son vistas en Youtube por día y aproximadamente 4.3 millones de videos son vistos cada minuto, estos datos nos dan el suficiente contexto para entender que el video es la tendencia más importante en los medios digitales hoy en dia.

Muchas organizaciones sin fines de lucro ya utilizan video para distintos fines como comunicar su impacto, educar a sus beneficiarios o para realizar campañas de recaudación de fondos. Ya que como demuestra el estudio Digital Persuasion: How social media motivates action and drives support for causes, ver un video online es uno de los principales drivers que ha motivado a las personas a tomar acción para investigar más sobre una organización o causa. Pero a pesar de esto muchas organizaciones no saben por dónde empezar para incorporar video dentro de sus estrategias de comunicación y pierden la oportunidad de capitalizar esta tendencia.  

Con el fin de determinar qué tipo de videos funcionan mejor para diferentes usos VIVA Idea un think action tank latinoamericano con sede en Costa Rica, junto con alumnos de WPI realizó una encuesta y una serie de focus group  a 132 personas de toda latinoamérica. La muestra estaba compuesta por personas de distintos niveles educativos con el común denominador que todos trabajan o han trabajado en algún proyecto de índole social.

Los investigadores probaron 3 tipos de videos:

-Narrador con personas que realizan acciones en segundo plano

-Persona- Presentador que habla directo a la cámara sin ayudas visuales

-Video totalmente animado

Los resultados obtenidos fueron los siguientes:

De acuerdo al nivel de experiencia y estudios de la audiencia varía el tipo de video que le es más atractivo. Por ejemplo Los profesionales de negocios o los emprendedores experimentados parecen preferir videos estilo conferencia-clase magistral, mientras que las audiencias sin experiencia profesional tienden a preferir dibujos animados y animaciones más fáciles de digerir.

Si el objetivo de la organización es llegar a una audiencia más amplia o transmitir un mensaje complejo de manera que sea digerible lo mejor es optar por videos animados, este tipo de videos se pueden estructurar de la siguiente forma:

Objetivo: Establece cuál será el objetivo del video, los tres tipos de objetivos más comunes son: educar a clientes o beneficiarios, motivar a los públicos o posicionar a la organización o sus líderes.

Historia de impacto: La clave de cualquier video es que cuente con un storytelling potente y bien ejecutado. En función del objetivo del video define un personaje principal que sea el protagonista de la historia de impacto. La audiencia  debe poder identificarse con ese personaje con sus problemas, sus aspiraciones o motivaciones.

Acción: Además de responder a un objetivo, el video debe generar una acción de parte de la audiencia, ya sea compartir el video, donar dinero o inscribirse como voluntario. Para lograr esto se deben incluir llamados a la acción claros y fáciles de ejecutar al final del video.

Producir videos animados está al alcance de todos los presupuestos ya que el costo de producción de los videos va desde los $700 hasta los $72,000 por un video de 60 segundos (fuente: How Much Does An Animated Explainer Video Cost? by wyzowl.com) lo más importante es crear vídeos efectivos, con propósitos claros y objetivos medibles.

¿Cómo comenzar a usar el video?
Los usuarios de plataformas digitales están expuestos a una increíble cantidad de contenido todos los días, por lo tanto, las compañías sin fines de lucro tienen que luchar para romper todo ese ruido para destacar y entregar su mensaje de manera efectiva, los videos pueden ser un excelente vehículo para lograr esto.

La mejor manera de comenzar es tomar un teléfono celular o una cámara y comenzar a grabar el trabajo de los voluntarios, los testimonios de los beneficiarios o las experiencias de los miembros de la organización. No importa si al principio estos videos no se ven bien, con el tiempo y la práctica dominará la técnica y cada vez producirá mejores piezas de contenido. Lo importante es salir, registrar y experimentar hasta encontrar la fórmula que mejor funcione para que la organización difunda su mensaje de impacto.

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