Liderando una empresa social: ¿enfocado en el impacto o enfocado en el negocio?

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Administrar una empresa social no es una tarea fácil ya que, a diferencia de una empresa tradicional, el componente de impacto social o ambiental que la empresa social trata de abordar agrega una capa adicional de complejidad a la administración. Es por esta razón que los emprendedores sociales a menudo se sienten confundidos y no saben cómo dirigir sus organizaciones.

Uno de los principales desafíos a los que se enfrentan los emprendedores sociales es determinar el mejor enfoque de liderazgo para su organización, ya sea uno centrado en el impacto o uno centrado en los negocios. Por lo general, estos tipos de liderazgo no van de la mano y generalmente crean tensiones dentro de la organización, ya que los miembros que trabajan con un estilo centrado en los negocios tienden a minimizar la importancia del impacto y priorizan la generación de ingresos, mientras que los miembros enfocados en el impacto dan prioridad a generar valor social o ambiental sobre la generación de ingresos.

¿Cuál es el enfoque de liderazgo correcto?

La verdad es que los 2 enfoques son necesarios para que una empresa social pueda escalar su impacto y tener éxito, ya que cada uno tiene ventajas para la organización:

Enfoque de negocios

El enfoque en los negocios hace que la organización sea más atractiva para los inversores, genera más recursos económicos y tiene el potencial de escalar mucho más rápido.

Enfoque de impacto

El enfoque de impacto, por otro lado, le da a la organización una mejor comprensión del problema que están tratando de resolver y les permite generar nuevas ideas para maximizar y escalar el impacto de la organización.

La clave es lograr un equilibrio entre los dos enfoques para que la empresa social aproveche al máximo ambos.

Para lograr el equilibrio entre los 2 estilos de liderazgo, las empresas sociales deben:


Guiarse por una misión clara

Una declaración de misión clara y concisa permitirá al emprendedor social guiar mejor a sus equipos independientemente del enfoque con el que trabajen. En un artículo, Onyx y Maclean mencionan cómo en varios estudios sobre la motivación de las personas que trabajan en organizaciones sin fines de lucro se a demostrado que los voluntarios, colaboradores remunerados, gerentes y presidentes se perciben a sí mismos como medios para lograr un objetivo colectivo mayor. Esto significa que cuando todos los miembros de la organización entienden la misión de la organización y cómo su trabajo contribuye a ella, es más fácil lidiar con las tensiones que pueden surgir entre los dos enfoques, ya que todos los miembros del equipo estarán alineados por el factor común: lograr la misión de la organización.

Establecer indicadores de impacto y de negocios.

Otro elemento clave para lograr el equilibrio entre los 2 enfoques es establecer indicadores de impacto y de negocios que no solo permitan medir el desempeño, sino que también ayuden a comunicar los logros dentro de la organización y demuestren la contribución de cada enfoque al logro del objetivo principal.

Un buen ejemplo de una empresa social que ha logrado un equilibrio entre los dos estilos de liderazgo es SolarInti, una organización argentina que brinda autonomía energética y económica a familias rurales y de bajos ingresos a través de hornos y dispositivos solares de alto rendimiento. Para escalar el impacto de la organización, su fundador Pierre-Yves Herrouet comprendió que era necesario apalancar la misión social y ambiental con un enfoque en los negocios, por lo que incorporó un equipo de profesionales con experiencia comercial que se unieron a la organización. Hoy, la organización tiene un equipo mixto de colaboradores, algunos enfocados en el impacto y otros enfocados en los negocios, pero todos los miembros de la organización, independientemente de su enfoque, están comprometidos con la misión y entienden el alcance y la contribución de su trabajo a través del conjunto de indicadores con los que SolarInti mide el desempeño de sus proyectos que incluyen indicadores ambientales, de salud, de productos, de participación y de servicios, entre otros.

Encontrar el equilibrio perfecto entre los 2 enfoques no es algo que sucede de la noche a la mañana, las empresas sociales deben permitirse experimentar con diferentes iteraciones de enfoques de liderazgo, comenzando con pequeños proyectos que les permitan analizar cómo reaccionan los equipos internos de la organización y puedan determinar desafíos y oportunidades del enfoque.

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